El síndrome del gato paracaidista

Se acerca el buen tiempo y, con él, la época de las ventanas abiertas. Esto aumenta el riesgo de caídas de nuestros gatos.

Suelo escuchar siempre lo mismo: los gatos no son tontos, no se van a tirar. Esta claro que un gato posiblemente no salte sin razón al vacío, pero hay muchos estímulos en  el exterior que pueden atraer a nuestro gato y hacer que caiga.

El síndrome del gato paracaidista

Este termino se emplea para catalogar a todos los gatos que acuden al veterinario con daños por una caída de una altura elevada (o no tanto…)

Los gatos al caer giran para colocar sus patas hacia abajo y amortiguar así la caída. Además, durante la misma se estiran reduciendo la velocidad para disminuir el impacto. Este proceso no siempre pueden completarlo, hay veces que encuentran por medio tendederos o toldos y otras en las que, si la altura es pequeña (un primer piso), no tienen tiempo de completar el giro.

Por ello, muchas veces, sale más perjudicado un gato que ha caído de un primer piso que uno que ha caído del tercero.

Las lesiones dependerán mucho de como sea la caída, pero las más habituales se producen en la cabeza, tórax, abdomen y extremidades. Si nuestro gato ha sufrido una caída, aunque no tenga daños visibles, debemos acudir al veterinario para que le realice una revisión completa.

Además, ante una caída no solo existe el riesgo de daños físicos si no también de extravío. Si nuestro gato sale ileso puede que se quede paralizado por el susto o que opte por correr para buscar un escondite y se pierda.

La importancia de la prevención

Los gatos más propensos a sufrir caídas son aquellos menores de dos años y que no están esterilizados, pero debemos tomar precauciones independientemente de la edad de nuestro gato.

Podemos evitar esto de dos formas:

1. Impidiendo que nuestro gato se acerque a las zonas de riesgo: Manteniendo las ventanas cerradas o no dejándole acceso a la misma cuando este abierta (aunque todos sabemos lo hábiles que son si quieren colarse cuando abrimos una puerta)

2. Proteger la ventana: Existen redes y estructuras especiales que nos ayudan a proteger las ventanas para que nuestro gato no pueda sufrir una caída. Debemos tener cuidado al elegirlas ya que no vale una mosquitera cualquiera, debe ser a prueba de rayos UV y de climatología y, a poder ser, también de mordiscos.

Si queremos proteger nosotros mismos la ventana una buena opción es esta red de Trixie reforzada con alambres y con una apertura de 3x3cm, que protege también a gatos más pequeños.

Si queremos algo más cómodo, en Proyecto Noa realizan estructuras a medida que permiten quitarlas y ponerlas fácilmente sin realizar agujeros. Además, las nuevas redes que utilizan son prácticamente invisibles desde el exterior, lo que evitara que puedas tener problemas con los vecinos. Si quieres información puedes contactar con ellos en el Whatsapp 670697379 o en el email marganoa@gmail.com.

Debemos tomar precauciones también con las ventanas oscilobatientes ya que pueden intentar salir por el hueco, hace poco conocimos el caso de un gato que falleció atrapado en una de ellas. Para proteger este tipo de ventanas podemos emplear una protección como esta, también de Trixie.

Recuerda, por mucho que tu gato siempre haya tenido acceso a la ventana y nunca haya pasado nada siempre hay riesgo. ¡Protégele antes de que os llevéis un susto!

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