Guau que Miau

Guau que miau, chapas identificativas y retratos en arcilla de tu peludo

¿Estas buscando chapas identificativas originales para tu perro? Entonces no puedes perderte las creaciones de Guau que miau. Creadas a mano en arcilla polimérica super resistente, adaptadas al tamaño de tu perro y con una anilla de acero inoxidable que aguanta hasta los paseos más locos de tu perro.

Chapas identificativas

Guau que Miau nació en la búsqueda de chapas identificativas originales para Púas y Zoe, los perros de Soraya. Después, han ido naciendo muchos diseños nuevos y originales que puedes encontrar en su tienda online.

Además, si hay otro producto que destaca en su página, son los retratos en arcilla de perros y gatos ¡Son una pasada! Soraya pone todo su amor en cada retrato para que puedas llevar a tu peludo a todas partes junto a ti en forma de broche, collar, llavero…

Si tienes que hacer un regalo a una persona que comparta o haya compartido su vida con un animal, es un acierto seguro que emocionará a su destinatario.

Entrevista a Soraya

¿Cómo nació Guau Que Miau?

Justo en el boom de la crisis estábamos viviendo en Figueres y no encontraba trabajo. Un día hablando con una amiga que estaba en el paro como yo, me comentó que se iba a comprar arcilla polimérica para matar un poco el aburrimiento.

Me llamó la atención y me compré yo también para probar, exactamente me compré solo cinco colores, y lo primero que hice fue un imán en forma de mariquita sobre una hoja morada porque no tenía ni verde, ¡todavía lo conservo!

La verdad es que me gustó bastante este nuevo material y buscando chapas identificativas diferentes y originales, solo encontraba las típicas de metal en forma de hueso o huella. No me terminaban de gustar, quería algo diferente para Púas y Zoe, así que se me ocurrió que podría hacérselas yo, y así fue.

Gustaron mucho entre el grupo de amigos perrunos y les fui haciendo a todos. Empecé donando a protectoras, ya que jamás me hubiera podido imaginar el poder vivir de esto, ni siquiera nació con esa intención.

Luego me empezaron a sugerir hacer en llavero, con la carita de sus peludos… y así poco a poco fue surgiendo todo. Mi cuenta de Instagram en los inicios solo la dedicaba a Púas y Zoe, pero empecé a subir lo que hacía, insisto, sin ánimo de vender ni mucho menos.

Era una especie de álbum en Facebook, pero la gente se empezó a interesar por lo que hacía y poco a poco, sin darme cuenta, fue naciendo Guau que Miau.

Púas llegó a casa muy jovencito pero Zoe tiene un pasado más complicado ¿Cómo fue su adaptación?

No conocemos el pasado de Zoe pero estamos seguros de que no lo paso nada bien, la mochila con la que llegó a casa era demasiado grande, pero nada que no cure el tiempo y la gran capacidad de perdón y adaptación que tienen ellos.

De verdad, son increíbles. Ojala todos fuéramos un poco mas perros.  La adaptación de Púas y Zoe, fue increíble, conectaron desde el minuto 0. Hay que destacar que Púas es un perro muy bueno, mega sociable y un feliciano. Estoy segura que sin el apoyo de Púas a Zoe le hubiera costado mucho más.

Cuando llegó Zoe a casa, tenía pánico a los hombres. Si Antonio se acercaba a tocarla se hacia pis encima. Pero poco a poco se la ganó a lo grande y actualmente Antonio y Zoe tienen una conexión brutal.

También tenía pánico a las persianas de los comercios, los palos, bastones de personas mayores, contenedores, ruidos fuertes, aglomeraciones… Los comienzos fueron bastante duros, pero sin duda mereció la pena. No tiene nada que ver la Zoe de ahora con la Zoe que llegó.

Sabes algo curioso, que todos esos momentos malos que tuvimos (también tenía ansiedad por separación…) están casi olvidados, han pasado a un segundo plano y la verdad que me cuesta recordarlos. Han primado todos los logros de superación de la pequeña Zoe y todo lo que nos ha enseñado.

Como dato curioso te diré que Zoe no sabía jugar con juguetes, y la primera vez que lo hizo fue en el confinamiento, ella tenía unos 8 años. Ahora está recuperando todo el tiempo que no disfruto de cachorra, porque le encanta jugar, sobre todo con peluches.

Y otra lección de superación que nos dio, también con casi 8 años, fue correr canicross con Antonio. Ella era super dependiente de Púas, no sabía salir a la calle sola porque se le hacia un mundo (en el campo era otro cantar)

Un día probó Antonio en una carrera que había organizado una protectora y, sorprendentemente, no miro hacia atrás. No buscó a Púas en ningún momento y se concentró e hizo la carrera genial. Desde entonces ha hecho bastantes más carreras y le encanta, le he ayudado a ganar confianza en ella misma y crear más vinculo si cabe con Antonio.

Este año ya ha sido el último de competiciones, porque va a cumplir 11 años, pero si por ella fuera no pararía nunca, es una locuela. Le pasa el testigo a su hermano Río, nuevo miembro de la familia que adoptamos hace casi 3 meses. 

¿Qué le dirías a aquellas personas que están planteándose adoptar pero les da miedo los problemas que el pasado del perro o gato puedan suponer en la adaptación?

Lo primero de todo, que lo piensen muy muy bien. Que lo mediten y que todos los miembros de la familia estén de acuerdo sin tener la menor duda. Es una decisión muy importante y te hace responsable de una vida.

Si están 100% seguros, decirles que no es fácil  pero de verdad que merece la pena. Solo ver los pequeños pasos que dan te llena tanto… También decir que pueden tener suerte y que la adaptación sea fácil.

Es que es tan complejo… cada perrete es un mundo. En mi caso ha sido muy diferente los tres, con Río todavía estamos en su adaptación, aún nos queda mucho que trabajar. No voy a mentir, hay momentos malos, de bajón, de impotencia, de no saber que hacer, de dudas (¿lo haré bien?, ¿lo haré mal?), pero un simple movimiento de rabito ¡te hace olvidarlo! Es como un “reset” en estos momentos de bajón.

Las dificultades de la adopción

Cómo bien dice Soraya la adopción es una decisión que ha de hacerse pensándolo mucho entre todos los miembros de la familia. Ya sabéis que la llegada de Lucca tampoco fue fácil e hizo falta mucho trabajo para conseguir el equilibrio.

Y ¡Ojo! Esto pasa también si compramos un cachorro en un criador. Aunque crezca junto a nosotros hay muchas cosas que enseñarle, mucho trabajo por delante y muchos problemas que pueden surgir.

Pero sin duda, disfrutar de su compañía y de su amor incondicional, compensa con creces todo ello.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.