Toxoplasmosis: Evitando la desinformación

Tradicionalmente ha existido la creencia de que la toxoplasmosis era transmitida a las embarazadas únicamente a través de los gatos. Es más, muchas veces no se conocía la enfermedad en sí, si no que simplemente se creía que embarazadas y gatos no eran compatibles.

Afortunadamente, cada vez sabemos más sobre este tema y es mucho más fácil informarse gracias a Internet. Pero, tras leer el último titular de El País: ‘‘Ataques de ira en humanos, relacionados con un parásito de gatos”, me pregunto ¿Cómo no vamos a estar desinformados?

Me parece un titular que da lugar a confusión, la cual tampoco se soluciona a lo largo del artículo. ¿Esto es periodismo?

¿Qué es la toxoplasmosis?

Es una enfermedad causada por un protozoo llamado Toxoplasma Gondii. Una persona con un sistema inmunitario normal, tendrá unos síntomas similares los de un catarro; pero en el caso de embarazadas o personas con el sistema inmunitario débil, puede causar problemas serios.

¿Cómo podemos contagiarnos?

  • Comiendo carne cruda o semicruda
  • Comiendo verduras crudas lavadas de forma incorrecta
  • Trabajando en el jardín
  • Bebiendo leche cruda de cabra
  • Bebiendo agua contaminada
  • A través de las heces de nuestro gato

Y centrándonos en nuestros gatos ¿Qué serie de circunstancias tienen que darse para que nos contagie?

IMG_7218En primer lugar, el gato puede contraer la enfermedad alimentándose de carne cruda o bebiendo agua contaminada, por lo que si nuestro gato no abandona la casa y se alimenta de pienso y agua potable no hay riesgo de contagio.

El gato infectado incubará el parásito durante 20 días y comenzará a expulsarlo en las heces durante las 3 semanas siguientes, pero los ooquistes que expulsa solo serán contagiosos una vez pasadas 24 horas de su expulsión. Es decir, que si la arena del gato se limpia un par de veces al día, se reducen muchísimo las posibilidades de contagio.

Además, para llegar a contagiarse, la persona que las recoge debe entrar en contacto con los ooquistes y posteriormente llevarse las manos a la boca.

Resumen

Como habréis podido comprobar, es muy complicado que nos infectemos a través de nuestro gato y es muy fácil evitar el riesgo. De hecho, hay mucho más riesgo de contagio a través de carne o verdura crudas.

Por ello, aunque en casa haya una embarazada o una persona con un sistema inmune débil ¡No tenemos que deshacernos de nuestro gato!

Simplemente tendremos que tomar ciertas precauciones:

  • Evitar que nuestro gato salga a la calle
  • Limpiar el arenero al menos dos veces al día
  • Limpiar el arenero con guantes e incluso, si queremos extremar las precauciones, con mascarilla.
  • Si vivimos con más gente en casa, que sea otro el que limpie el arenero.

¡No nos dejemos confundir por titulares engañosos! No hay nada como informarnos correctamente y consultar a nuestro veterinario de confianza si nos encontramos ante esta situación.

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