urgencias veterinarias

Las urgencias veterinarias más raras que hemos vivido

Cuando convives con un perro es posible que solo visites la consulta para las revisiones o que tengas las urgencias veterinarias más raras que te puedan ocurrir. Nosotros somos expertos en estas últimas y a veces no sabes si acudir corriendo o no.

Por suerte, cada vez es más fácil el contacto con los profesionales e incluso van naciendo apps para chatear con tu veterinario desde donde estés.

La perrita pupas

Perra tumbada

Muchos de nuestros amigos llaman a Lucca ”la pupas” y no es para menos. Desde su llegada a casa nos ha pasado de todo y algunas de las historias parecen sacadas de una película. Hoy te cuento algunas de nuestras más locas ”aventuras”.

La perra kinder

Adoptamos a Lucca en febrero de 2014 pensando saltarnos la época de muy cachorro, aunque tenía solo 8 meses, pero nos vino con regalo. Acudimos al veterinario para su esterilización y porque habíamos notado la tripa un poco dura y ¡Sorpresa!

Venía de la calle embarazada y le quedaba muy poquito para dar a luz. Solo tres semanas después de adoptarla tuvo sus cachorros, a los que por suerte encontramos buenos adoptantes.

Paseos nocturnos

Cuando Lucca llevaba un año con nosotros empezó a tener unos episodios muy raros por la noche. De repente se levantaba y se ponía a dar vueltas por casa. Al principio, pensando que querría salir, la sacábamos a dar un paseo nocturno.

Una de las noches empezó a lloriquear y no era capaz de saltar a la cama, lo que nos alertó un poco más. Tras consultar con el veterinario y analizando la situación de una de sus hijas, que tiene epilepsia, descubrimos que podían ser pequeños ataques.

Por suerte, trabajando con ella los niveles de estrés y evitando ciertos medicamentos está totalmente controlado.

Los peligros de la playa

Era el verano de 2017 y organizamos unas vacaciones en Ibiza para disfrutar de sus calas y conocer en persona a nuestra amiga Uma y sus humanos. Nunca pensamos que el primer día tendríamos que correr al veterinario.

Nada más pisar la playa de perros, Uma y Lucca se pusieron a correr entre las algas y rebozarse con ellas y Lucca empezó a chillar ¡Tenía un anzuelo clavado en la pata! Por suerte solo había enganchado un poco de piel y con las curas se recuperó enseguida.

La acera electrificada

Una noche de marzo íbamos paseando por una de nuestras rutas habituales y de repente Lucca empezó a chillar y a temblar pero no sabíamos por qué. Tan mal la vimos que acudimos corriendo al veterinario que nos confirmó que Lucca se encontraba en shock, pero no sabía el motivo.

Después de una conversación con la gente de la zona que tenía perros nos comentaron que a más perros les había pasado en esa misma calle. Hablando con unos y otros, conseguimos descubrir que la acera cercana a una farola daba descargas eléctricas y Lucca había pisado en esa zona.

Urgencias veterinarias

perra sonriendo

Cómo ves, nunca sabes cuando vas a tener una urgencia veterinaria por eso te recomiendo que siempre tengas a mano un teléfono de urgencias veterinarias y un centro fichado cerca si vas de viaje. Además, como hemos comentado antes, actualmente podemos contactar con veterinarios de forma online para resolver algunas dudas.

¿Has tenido alguna urgencia veterinaria tan loca como las nuestras? Te animo a contármelo en comentarios.

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